Los hombres que habitaban el territorio argentino antes de la llegada de los españoles poseìan un completo repertorio de juegos,deportes y entretenimientos,cuyos objetivos y caracterìsticas generales no diferìan sustancialmente de los objetivos y caracterìsticas de los juegos y pasatiempos importados por los colonizadores europeos. Los mapuches, por ejemplo, practicaban el palìn ò viñù, que se asemejaba a la chueca ò mallo español, y al actual hockey.Para jugarlo se elegìa un lugar despejado y plano,de aproximadamente 100 metros de largo por 50 a 60 metros de ancho. Los jugadores, adornados con pinturas especiales y con birretes y borlas de lana coloreadas, se repartìan en dos equipos de 10 a 12 hombres cada uno. En los extremos de la cancha se marcaban las metas, amontonando con tal propòsito ramas y gajos de arbustos..En el centro del campo se cavaba un hoyo, en el que se introducìa una pelota de cuero sobado, rellena con bosta y paja. Cada jugador se proveìa de un palo, generalmente de molle o coihue, arqueado en un de sus extremos. El juego comenzaba cuando dos jugadores expertos, cruzando sus palos, lograban sacar la pelota del hoyo y la lanzaban al campo, y consistìa en llevarla, impulsàndola con los bastones, hasta la meta del equipo contrario, para marcar con ello, un tanto. El palìn habìa obtenido gran difusiòn entre las tribus meridionales, y era motivo de afanes semejantes a los que despierta el fùtbol entre los aficionados modernos. Existìa una frondosa tradiciòn "chuequera", con sus favoritos, sus pràcticas magicas y sus canciones celebratorias, y se lo jugaba con verdadero ardor y entusiasmo.Los Tobas y matacos del Gran Chaco practicaban por su parte un juego muy similar, al que llamaban "tol". Tambièn cabe mencionar entre las pràcticas araucanas al "loncoteo",que consistìa en tomarse dos hombres de los pelos y propinarse rudos tirones. Otro juego mapuche era el "pillmatùn", ya que se practicaba con una pelota de cuero algo mayor que la utilizada para el palìn. Se jugaba por parejas, colocados frente a frente los adversarios, y consistìa en arrojar la pelota por debajo del muslo, tratando de pegarle al contrincante en la barriga, lo que equivalìa a su eliminaciòn. Los mapuches eran muy aficionados al "aurr-cudèn"un juego de azar que participaba por igual de caracterìsticas de la payana y los dados. Para jugarlo se utilizaban seis ù ocho fichas, una de cuyas caras se ennegrecìa con humo. Los jugadores se sentaban en cìrculo y por turno arrojaban al aire las piezas. Cuando las caras negras eran pares ganaba el tirador y los tantos se computaban mediante un complejo sistema de cuentas de tipo decimal ò senario decimal. Entre los juegos infantiles podemos mencionar el "Kûme", similar al "huego de mudos" en que el primero que habla ò se rìe debe pagar una prenda; el "trariangue", parecido al "gallo ciego", el "nutùn", un juego de persecuciòn del tipo del "vigilante y ladròn", el "elkaun",ò juego de las escondidas, el "trikokenun" semejante a la rayuela, el "trentrikantun", en que los participantes calzaban zancos y trataban de voltearse,etc. Otros juegos menos dràsticos eran los que se practicaban con pelotas emplumadas < la pelota debìa permanecer en el aire la mayor cantidad posible de tiempo>, con argollas que debìan ser ensartadas en un bastòn, y con garrotes que se arrojaban a distancia y tenìan que efectuar uns serie de vueltas obre sì mismos, como los rayos de una rueda. Los indios sentìan una verdadera pasiòn por los juegos de envite ò de apuestas, y al igual que los españoles y criollos se complacìan en transgredir cotidianamente la previsora norma de aquel personaje que no querìa "sacrificar lo necesario con la esperanza de alcanzar lo superfluo" |